Igualdad

10 puntos menos, por cuidar a tu hija

Cuando dio a luz a su hija, María José se pidió una excedencia por cuidado de familiares.

Después de diez años como funcionaria de instituciones penitenciarias en Aranjuez, se presentó a un concurso de traslado para poder vivir junto a su familia, en Ciudad Real.

A la hora de puntuar los méritos para concederle o no el traslado que había solicitado, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias le quitó 10 puntos por haberse pedido esa excedencia.

No se lo podía creer. ¿De verdad una institución pública le estaba penalizando por una excedencia para cuidar a su hija? ¿Dónde quedaba la conciliación? María José inició esta petición exigiendo que se respetara un derecho que nunca debió verse cuestionado y que afectaba y seguiría afectando a muchas funcionarias de todo el país.

Tres meses después y con más de 66.000 apoyos de ciudadanos que firmaron por su objetivo, lo logró: “Ahora sí que podemos decir que nuestra reivindicación ha merecido la pena”, escribió a sus firmantes el día en que supo que lo había conseguido. 

No solo tenemos que celebrarlo los afectados que ya nos hemos acogido alguna vez a una excedencia por cuidado de familiares. También aquellas personas que a partir de ahora quieran acogerse a una. Ya lo harán con libertad y sin sentir la amenaza de verse perjudicados.”

 

¿Cómo te sientes al ver la movilización que consiguió tu campaña?

Muy asombrada, porque nunca pensé que la iniciativa tuviera un apoyo tan elevado. También muy satisfecha y, en cierta forma, protagonista de un logro que no sólo es para mí, sino también para mucha gente, tanto para los que estaban en mi misma situación como para aquellos que lo van a estar en el futuro.

 

¿Qué es lo que hizo que te decidieras a dar el paso?

La indignación al ver que se iba a cometer una injusticia y una ilegalidad. Por  el mero hecho de haberme acogido a un derecho que gozaba de total protección se me iba a hurtar la posibilidad de conseguir un traslado y poder estar más cerca de mi familia.

 

¿Qué has ganado en todo este proceso, además de la petición?

He ganado mucho, porque gracias a esa reivindicación y cambio de criterio he conseguido el traslado a una localidad más cercana a mi casa. Tengo dos niñas de 5 y 2 años y estar ahora más cerca de donde vivo va a suponer no tener que dormir fuera de casa, algo que cada día me cuesta más. Para mí estar cerca de mi marido y mis dos hijas tiene un valor incalculable.


¿Qué mensaje le darías a una trabajadora o trabajador que siente que está viviendo una injusticia y no se decide a dar el paso y reclamar?

Yo siempre le digo a aquellas personas que consideran que se están viendo perjudicadas por una injusticia que reclamen, que se muevan, que escriban donde haga falta.

Vivimos un momento en el que a los políticos lo único que les importa es el ruido, y ese ruido se consigue a través de los medios de comunicación y de las diferentes plataformas de internet, como Change.org, que por suerte hoy tenemos a nuestro alcance y con las que se consigue una gran difusión.

Yo estoy segura de que muchas de las injusticias que sufrimos los ciudadanos son por nuestro inmovilismo, porque se ha adoptado el rol de la sumisión, porque se piensa que no se puede hacer nada ante algo que nos perjudica, y eso es un grave error.

Lo peor que te puede pasar es que te quedes en la misma situación que estás, perder no vas a perder más, pero sí puedes conseguir que se te escuche y se te tenga en cuenta.

¿Quieres conocer más de la historia de María José? Su campaña forma parte de una revista especial creada para los socios de Change.org. ¿Quieres sumarte para que podamos seguir ayudando a personas como ella? Hazte socio/a de Change.org, aquí.

Written by
María de la Cruz Valdemoro
December 19, 2017 12:51 pm